PELIGROSA SIMILITUD HISTÓRICA

Por MsC Enrique R. Martínez Díaz, Investigador CEID

La situación mundial actual asemeja mucho las etapas previas a las I y II Guerras Mundiales. La economía capitalista, tal como previó genialmente Carlos Marx, tras una etapa de expansión, en este caso llamada Globalización Neoliberal, ha caído en una nueva etapa de crisis, en esta ocasión una de las peores.

Las grandes potencias han visto afectado de forma notable el funcionamiento de sus grandes empresas; el capital financiero internacional, que lucró gracias a valores artificiales y a “burbujas financieras” de diferente signo (a fin de cuentas colosales estafas), ha visto desplomados los famosos valores de bolsa y por tanto convertidos en nada supuestos activos por billones de dólares.

Tratando de salvar al sistema, los gobiernos de esas naciones, encabezados por el de los EE.UU., han invertido los enormes recursos de que disponen para tratar de proteger de la quiebra a sus poderosos y multimillonarios aliados oligarcas (violando de paso la hasta hace poco sacrosanta máxima neoliberal de que el estado no debía intervenir en la economía), sin importar para mucho el que decenas de millones de obreros pierdan sus empleos, se hundan los sistemas de seguridad social de los llamados estados de bienestar y, como siempre, las naciones subdesarrolladas se empobrezcan aún mas.

A pesar de esto, las grandes potencias no reducen los enormes gastos militares en que los hace incurrir la demencial Carrera Armamentista a que los arrastra la superpotencia dominante, Estados Unidos de América. Desde 1945, los gastos militares de la principal potencia imperial han sistemáticamente representado la mitad de todo lo que se gasta en el planeta.

Durante la etapa conocida como Guerra Fría, se acostumbró por la gran prensa internacional emplear el término de Carrera Armamentista para designar a la denodada competencia por la superioridad estratégica que se desarrolló entre EE.UU. y la extinta URSS (y por extensión entre los dos pactos militares que ambas naciones encabezaban, la OTAN y el Pacto de Varsovia). Muchos círculos intelectuales aparente progresistas, que generalmente asumen de forma camaleónica como propios los pronunciamientos de los voceros imperiales, se encargaron de darle una cierta vis científica a esa definición. Olvidan algunos que previamente hubo carreras armamentistas, o más bien acentuaciones de este fenómeno, en las etapas históricas que precedieron a las dos Guerras Mundiales, e incluso mucho antes, pues el genial teórico revolucionario Fiedrich Engels hizo mención a la misma en su libro Anti-Duhring, escrito en 1878.

En la actualidad, EE.UU. ha seguido incentivando sus gastos militares y el desarrollo de cada vez más sofisticados y costosos medios de destrucción, a pesar de que no existe a nivel global ninguna potencia militar que pueda poner en disputa su superioridad estratégica en plazos inferiores a 25-30 años. ¿Contra quien compite entonces EE.UU. en el plano militar?

Contra el resto del planeta, parece ser la respuesta. Esta Carrera Armamentista no es contra un estado en concreto, sino contra todos, los que existen actualmente y contra los que puedan surgir en el futuro.

Los datos que aportan instituciones académicas internacionales, como el Instituto de Investigaciones sobre la Paz Internacional de Estocolmo (SIPRI), son muy interesantes. Comparando los gastos militares que se registran en esta institución, queremos hacer significar lo siguiente: entre 2001 y 2007, el gasto militar a nivel mundial se incrementó en un 36%; EE.UU. aumentó sus gastos militares en un 58%; las siguientes diez naciones de mayor gasto militar, sumadas, incrementaron sus gastos en un 24 %; el resto de las naciones del planeta, en un 18%.

 

GASTO MILITAR EN MILES DE MILLONES DÓLARES (1)

AÑO

MUNDO

EE.UU.

DIEZ NACIONES SELECCIONADAS*

RESTO MUNDO

2001

892

345

317

230

2002

947

367

307

253

2003

1013

441

340

232

2004

1071

480

351.5

240

2005

1113

503

362

248

2006

1145

511

374.8

259

2007

1214

547

393.6

273.4

 

¿Por qué necesita EE.UU. mantener a toda costa la distancia existente en el plano militar respecto a las demás potencias, las vigentes y las llamadas emergentes? La actual crisis demuestra cuales son las razones mas profundas.

Sencillamente, EE.UU. no podrá mantener su privilegiada posición como líder económico mundial por mucho tiempo más, ante el empuje de la Unión Europea y de los países del Este de Asia, encabezados por China y Japón.

Tal situación generará que la competencia por el control de los recursos económicos en regiones del mundo actualmente bajo la hegemonía norteamericana, ó en disputa entre las diferentes potencias, se hará cada vez mas tensa.

Como todos recordarán, Vladímir Ilich Lenin, en su famoso libro “El Imperialismo, Fase Superior del Capitalismo”, definió que uno de los rasgos (2) de esta etapa del sistema capitalista era: 5) “el reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes”.

¿Qué es lo que hace aumentar el peligro de una nueva guerra? Pues el hecho de que, históricamente, la vía que han empleado los imperios para resolver sus diferencias, especialmente los relacionados con este rasgo del imperialismo, ha sido precisamente esta. Volvamos a citar a Lenin: “ bajo el capitalismo no se concibe otro fundamento para el reparto de las esferas de influencia, de los intereses, de las colonias, etc., que la fuerza de quienes participan en el reparto, fuerza económica general, financiera, militar, etc .” (3)

Y la solución no puede ser otra, ya que, volviendo a citar a Lenin: “ Cabe preguntar, en el terreno del capitalismo, ¿qué otro medio podía haber que no fuera la guerra, para eliminar la desproporción existente entre el desarrollo de las fuerzas productivas y la acumulación de capital, por una parte, y el reparto de las colonias y de las “esferas de influencia” del capital financiero, por otra ? (4)

Es por ello que, analizando la actual situación internacional, no podemos dejar de ver señales extremadamente peligrosas que puedan llevar a desatar una nueva guerra mundial, ya que las condiciones actuales son muy similares a las que existían en las etapas previas a las anteriores guerras mundiales.

A pesar de los esfuerzos de organizaciones progresistas y de muchos gobiernos del mundo, que siguen una política tendiente hacia la paz y el desarme, al parecer no es esta la voluntad de los principales dirigentes de las grandes potencias que gobiernan el planeta. Sobre el particular, en sus reflexiones del día 14 de noviembre de 2008 el compañero Comandante en Jefe Fidel Castro señalaba, al opinar sobre el documento discutido en Washington por los dirigentes de las principales economías del planeta: “ No se demanda el cese de la carrera armamentista y la prohibición del uso posible y probable de armas de exterminio masivo.”

Será necesario que el esfuerzo a favor de la paz y del desarme que se realiza a nivel global por gobiernos responsables y por las organizaciones internacionales, incluyendo las de la sociedad civil, sea redoblado para evitar que estalle una nueva guerra a nivel mundial, con las terribles consecuencias que podría tener. ¡Un Mundo Mejor es Posible!

1.) Sitio web del SIPRI (http://milexdata.sipri.org/)

*Gran Bretaña, República Popular China, Francia, Japón, Alemania, Rusia, Arabia Saudita, Italia, India, Australia

2.) Lenin, Vladímir I. El Imperialismo, Fase Superior del Capitalismo. Obras Escogidas Tomo V, Editorial Progreso, Moscú, 1976, Página 458

3.) Idem, página 501

4.) Idem, página 469, 470.

 

 
 
 
 
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